El Presidente Daniel Ortega aseguró este sábado pero el demonio es
enemigo de la paz, está por la destrucción y siempre está pensando cómo
destruir este proceso que garantiza desarrollo y prosperidad a los
pueblos de Nuestra América.
Por Radio La Primerisima
“Hoy 20 años nosotros estamos más comprometidos que nunca, a
continuar andando, tenemos que seguir andando, incorporamos e
incorporando nuevas iniciativas como las que hemos compartido el día de
hoy, y en medio de un mundo donde los imperialistas de la tierra siguen
asesinando a los pueblos, con la bandera de Fidel y Chávez, el ALBA con
la bandera de Fidel y Chávez, le decimos no les fallaremos”, enfatizó.
Durante la XXIV Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del ALBA-TCP,
realizada en Venezuela, por el XX Aniversario de la Fundación, Ortega
expresó que, las amenazas, conspiraciones y los intentos de agresión son
de todos los días.
Daniel expresó que el pueblo venezolano sabe que la espada de Bolívar
que el Comandante Hugo Chávez le entregó al presidente Nicolás Maduro,
la está levantando para defender a Venezuela frente a cualquier amenaza o
cualquier intento de agresión.
Aseguró que Nicolás es el presidente ratificado por los venezolanos y está cumpliendo con el mandato de Chávez.
En este sentido, el dirigente recordó una comparecencia de Chávez en
la cual le dijo al pueblo venezolano “aquí está Nicolás para continuar
la batalla”.
El Comandante Daniel expresó que es realmente admirable la energía,
el esfuerzo, la dedicación a la defensa del pueblo que Maduro realiza
día a día.
El dirigente dijo que, a pesar de las sanciones, de los atentados, de
las difamaciones, las calumnias, el pueblo venezolano es leal a Chávez y
al libertador Simón Bolívar.
El dirigente recordó el día que conoció a Hugo Chávez en La Habana y
aseguró que realmente estaba asombrado porque los incrédulos no se les
ocurría que un militar se atreviese a ir a Cuba y reunirse con Fidel.
“Pero más asombrado cuando escucho las palabras de Chávez, el mensaje
de Chávez, era la voz de Bolívar, saliendo por la voz de Chávez, era el
alma de Bolívar en el alma de Chávez”, sostuvo.
Discurso íntegro del Presidente Daniel Ortega
Gracias, Presidente Nicolás Maduro, Presidente del pueblo,
ratificado por el pueblo venezolano, y cumpliendo con el mandato de
Chávez, que en aquella comparecencia le dijo, y le dijo al pueblo
venezolano: ¡Aquí está Nicolás para continuar la batalla!
Y realmente es admirable la energía, el esfuerzo, la dedicación a la
defensa del Pueblo que realizás día a día, y a pesar de las sanciones, a
pesar de los atentados, a pesar de las difamaciones, las calumnias,
este pueblo es un pueblo que es leal a Chávez, es leal a Bolívar, y sabe
que la Espada de Bolívar, que te entregó Chávez, vos Nicolás la estás
levantando para defender, frente a cualquier amenaza, frente a cualquier
intento de agresión.
Porque las amenazas son de todos los días, las conspiraciones son de
todos los días, los intentos de agresión son todos los días, porque vos
estás por la Paz, nosotros estamos por la paz, pero el demonio es
enemigo de la paz y está por la destrucción; siempre están pensando cómo
destruir este proceso, un proceso que ha venido a levantar a
Nuestramérica.
Recuerdo el día, ya era por la tarde, 6 de la tarde, que llegaron a
decirme que Fidel quería presentarme a Chávez, y fuimos a la Plaza
Bolívar y ahí nos dimos un abrazo, nos conocimos. Luego nos sentamos
Fidel, Chávez y yo, y escuchamos las palabras del historiador de La
Habana que presentó a Chávez, y luego la voz de Chávez, el pensamiento
de Chávez.
Yo estaba realmente asombrado… Asombrado, porque a los incrédulos no
se les ocurría que un militar se atreviese a ir a Cuba, y a reunirse
con Fidel. Pero más asombrado cuando escucho las palabras de Chávez, el
mensaje de Chávez. Era la voz de Bolívar saliendo por la voz de Chávez.
Era el alma de Bolívar en el alma de Chávez. Para mí realmente fue algo
verdaderamente impresionante.
Luego que terminó el acto, Fidel nos trajo en su auto. Veníamos
Chávez, Fidel del otro lado, en el asiento trasero, bueno, ahí
conversando y Chávez hablando con aquel entusiasmo, con aquella fuerza
que era impresionante.
Para esos días había una reunión en El Salvador y me atreví a
decirle –porque yo estoy viendo ahí a un Revolucionario– y me atreví a
decirle que había una reunión del Foro de Sao Paulo en San Salvador. Yo
estaba seguro que él iba a aceptar ir. Y fue. Y así fuimos conversando y
cuánta alegría sentí de encontrarme en un militar a un revolucionario;
revolucionarios que aquí, en esta Revolución Bolivariana, se han
multiplicado en el Ejército, se han multiplicado en la Policía, se han
multiplicado en todo el pueblo.
¡20 años de la creación del ALBA! Y cuando Chávez y Fidel al cabo de
un tiempo se reúnen allá en La Habana y deciden crear el ALBA, dan el
primer paso, yo pensé inmediatamente en Cristo. Porque, yo soy
revolucionario porque al conocer la vida de Cristo, entre los pobres,
luchando por los pobres, la forma en que fue crucificado, para mí se
convirtió en un Héroe, y para mí se convirtió en el revolucionario por
excelencia. Ya después leí a los clásicos de las revoluciones, a Lenin, a
Marx, pero me hice revolucionario porque conocí a Cristo, y Chávez cómo
llevaba a Cristo.
Y era como que, cuando se reunieron Chávez y Fidel, y nuestros
Pueblos estaban desangrándose, empobrecidos, sin mayores esperanzas,
como que Cristo les había dicho: “¡Levántense y anden, y echen andar a
los Pueblos de Nuestramérica Latina y Caribeña!”.
Y la rapidez con que se organizó, con que se incorporaron otros
países, otras naciones, la rapidez con que se empezaron a ejecutar los
programas del ALBA, realmente era algo sin precedentes. Y la forma en
que se distribuyó y se compartió la riqueza, no tiene precedente en la
historia de la humanidad.
Hoy, a 20 años, nosotros estamos más comprometidos que nunca a
continuar andando, tenemos que seguir andando, incorporamos e
incorporando nuevas Iniciativas como las que hemos compartido el día de
hoy, y en medio de un mundo donde los imperialistas de la Tierra siguen
asesinando a los pueblos, el ALBA con la bandera de Fidel y de Chávez,
el ALBA con el alma de Fidel y de Chávez, les decimos: ¡No les
fallaremos, y vamos a continuar dando la batalla!