Vivo en Nicaragua, he estado varias veces en Cuba y comprendo lo que ocurre con el pueblo venezolano.
Por Fausto René Montiel, redes sociales
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Primero debo decir que amo al pueblo de América Latina, sobre todo a los empobrecidos, marginados y excluidos. Y a mis 69 años de vida creo saber las causas de la situación en Cuba y Venezuela. Son básicamente razones geopolíticas y económicas. No inventemos el agua helada.
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El gobierno norteamericano y el poder detrás de los gobernantes, nos han declarado su “patio trasero” y creen tener derecho desde Groenlandia hasta la Patagonia. Y con el surgimiento de China y otras mega potencias, han visto la oportunidad para reafirmar su “derecho” a tomar por la fuerza, los recursos naturales, riquezas y todo lo que quieran de nuestros pueblos. Míster Trump lo ha dicho con todas sus letras.
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El bloqueo a Cuba y el secuestro criminal del presidente de Venezuela son ejemplos claros de lo que son capaces. En Nicaragua lo sabemos desde la Nota Knox (1909, para derrocar al Presidente José Santos Zelaya) hasta el día de hoy. Lo hemos vivido en carne propia, desde Zeledón, Sandino y las decenas de miles de hombres y mujeres asesinados con el descarado apoyo del dinero estadounidense.
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¿Qué piden los gobernantes de turno de USA? Sumisión total, cómo lo hacen Costa Rica y otros gobiernos. Y así como en el pasado EEUU apoyaba las dictaduras criminales de Trujillo, Pinochet, Somoza, etcétera, hoy apoyan a todo aquel que les ofrezca en bandeja de plata su soberanía e independencia, ser sus voceros y súbditos leales. No se trata de dictadura o democracia. Se trata de los intereses de la mega potencia del norte.
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Cuba ha sido el referente de dignidad, soberanía y autodeterminación, pagando un precio injusto, inhumano, cruel y violatorio del llamado derecho internacional. La situacion del hermano pueblo cubano es insostenible. Estamos a la vista de una nueva Gaza. Muerte por asfixia lenta. Bloqueo total y sanciones a quién se atreva a llevar petróleo, alimentos o medicinas a la isla.
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Seamos claros. A ellos no les importan los pueblos, ni la democracia, ni la libertad, ni los derechos humanos, nada de ello les importa. Nunca han sido los “buenos”. Ellos quieren más poder, más riquezas, más recursos, más hegemonía, son un imperio
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Y veamos por un momento la limpieza étnica en el mismo USA. Veamos Minneapolis por un minuto. Es una guerra contra los migrantes y crímenes contra ciudadanos estadounidenses. Y esto tampoco es nuevo: antes era guerra contra los hermanos del doctor Martin Luther King, ahora es contra todos. Eso se llama fascismo, terrorismo de estado, etcétera.
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Me parte el corazón el pueblo de Cuba. No se trata solo de Fidel ni de Raúl. No se trata solo de Nicolás Maduro. O solo de los gobernantes de Nicaragua. No. Se trata de nosotros, los pueblos.
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¿Y qué podemos hacer? Solo unos pocos tienen armas nucleares para disuadirlos. Nuestras armas somos nosotros, pueblos, hombres y mujeres con dignidad y valor. Eso es invencible. Pasó en Nicaragua y en Vietnam. Fueron derrotados.
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Pero no queremos guerra. Nadie en el planeta lo quiere, salvo ellos. Queremos trabajar, rezar, amar, vivir en paz, ver crecer a hijos y nietos, tener relaciones respetuosas con todos, divertirnos, vivir como seres humanos, nada más.
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Mi corazón con el pueblo cubano, con Gaza, con Venezuela, con todos los pueblos que sufren la agresión de la potencia del norte.
¡Queremos la paz!
