Pase lo que pase, subsidio a combustibles continuará


El Gobierno de Nicaragua reafirma su compromiso de mantener el subsidio a los hidrocarburos y al gas butano para cocinar, pese a la turbulencia mundial en los precios del petróleo, que en marzo de 2026 superan los 100 dólares por barril debido a conflictos geopolíticos en el Medio Oriente.

Por Informe Pastrán 

En entrevista concedida al programa La Notificación de TN8, el presidente ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), José Antonio Castañeda, explicó que esta medida, implementada desde 2022, cumple ya cuatro años y responde a una decisión política de los lideres del país.

Castañeda enfatizó los beneficios de esta política que permite una planificación presupuestaria estable para las familias y empresas y genera tranquilidad al eliminar la incertidumbre de alzas semanales.

Además, representa un ahorro significativo, ya que evita que los incrementos globales se trasladen al costo de vida y producción. Aseguró que posiciona a Nicaragua con precios favorables en comparación regional e internacional, pese a no ser productor de petróleo ni contar con grandes refinerías.

“Nos permite saber a toda la familia que nuestro presupuesto familiar en lo que respecta a combustibles no se van a mover, pase lo que pase. Y para los sectores económicos también, porque el diésel es el combustible que mueve las cargas en el país”, agregó.

Ante la pregunta directa sobre si el subsidio continuará pese al escenario global adverso –con el barril superando los 100 dólares– Castañeda respondió afirmativamente: “Sí, el futuro siempre es difícil predecirlo, pero nuestro gobierno mantiene esa voluntad de mantener siempre el subsidio, de resguardar esos impactos porque estos son impactos a la economía nicaragüense, a la economía de la familia”_

“Es una voluntad de nuestro gobierno, de nuestro Copresidente el Comandante Daniel Ortega y de nuestra Copresidenta la compañera Rosario, que en el año 2022 hubo una crisis de los precios del petróleo importantísima (…) para evitar que llegaran impactos a la economía y a la familia, nuestro gobierno decidió congelar los precios”, señaló Castañeda.

Destacó que, mientras los precios internacionales subían semanalmente —llegando a superar los 120 dólares por barril en 2022 y acercándose nuevamente a niveles elevados en 2026—, en Nicaragua se mantuvieron congelados para beneficio de las familias y los sectores económicos. Esto aplica tanto a la gasolina y el diésel, utilizados en transporte individual, colectivo y de cargas, como al gas licuado en cilindros para uso doméstico.

El titular del INE calificó la medida como una política energética y económica acertada, parte del “ADN” del liderazgo sandinista de priorizar la protección social. Recordó que la preocupación diaria por revisiones de precios en las estaciones de servicio “desapareció”, ya que el precio se mantiene estable desde hace cuatro años, contribuyendo a la eficiencia y al control de costos en toda la cadena productiva.

Enfatizó que la estrategia del Gobierno Sandinista es la de priorizar la estabilidad económica familiar y empresarial frente a las presiones externas del mercado petrolero global.

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