«Cero deslizamiento» ha fortalecido el córdoba


La decisión del Banco Central de Nicaragua de fijar en cero por ciento la tasa de deslizamiento cambiario a partir de 2024 —y mantenerla durante 2025— ha resultado ser una de las medidas más exitosas para fortalecer el uso del córdoba y reducir la dolarización financiera del país, según el informe anual del BCN.

Por Informe Pastrán 

Tras una senda gradual iniciada en 2019 —cuando el deslizamiento bajó del 5% al 3%, luego al 2% en 2020 y al 1% en febrero de 2023—, el BCN estableció en agosto de 2023 la tasa de cero por ciento para todo 2024, esquema que se prorrogó sin cambios en 2025. Esta política de “cero deslizamiento” eliminó la depreciación esperada del tipo de cambio y generó mayor previsibilidad cambiaria en un contexto de sólida estabilidad macrofinanciera

Los resultados son visibles y cuantificables. Al cierre de 2025, los depósitos en córdobas representaron el 34,5% del total de depósitos del sistema financiero, equivalente a 275.238,4 millones de córdobas, lo que representa un aumento de 5 puntos porcentuales respecto al cierre de 2019. Solo entre finales de 2024 y 2025, la participación de los depósitos en moneda nacional subió 1,5 puntos porcentuales, impulsada principalmente por los depósitos a la vista con 4,9 p.p. más.

Esta tendencia se observa en todas las modalidades. Depósitos a la vista crecieron 8,4 puntos porcentuales desde 2019; Depósitos a plazo 1,3 p.p. en 2025; Depósitos de ahorro 0,2 p.p. en 2025. Además, el porcentaje de cuentas denominadas en córdobas creció 0,6 puntos porcentuales en el último año.

La efectividad del cero deslizamiento se explica por varios canales. Al suavizar gradualmente la depreciación esperada, se redujeron los incentivos a dolarizar portafolios y se debilitaron los mecanismos de indexación de precios al dólar que habían contribuido a mantener alta la dolarización, ha destacado el BCN.

Paralelamente, la inflación doméstica se mantuvo cercana a sus fundamentos de mediano plazo, lo que permitió bajar el “piso” inflacionario y proteger el poder adquisitivo de la población, favoreciendo una mayor demanda de córdobas para transacciones cotidianas.

Esta medida se complementó con otras acciones del BCN. Desde 2023, una política de tasas de interés diferenciada que hace más atractivos los instrumentos monetarios en córdobas, especialmente las Letras del BCN, incluso durante el proceso de baja gradual de tasas iniciado en marzo de 2024. Otro ejemplo, la disposición de noviembre de 2024 —vigente desde el 1 de enero de 2025— que obliga a expresar y liquidar en córdobas todos los precios, impuestos, salarios y pagos con tarjetas dentro del territorio nacional, respaldada por la Ley No. 1232.

Como consecuencia, en 2025 se registró también una reducción de la dolarización de la cartera de crédito y un aumento de las operaciones en moneda nacional en los sistemas de pagos.

Para el BCN, el “cero deslizamiento” no solo ha fortalecido la preferencia por el córdoba, sino que ha contribuido a una mayor independencia de la política monetaria doméstica, al disminuir la vulnerabilidad de la economía ante choques externos y cambios en la política monetaria de Estados Unidos.

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