El representante de Nicaragua ante la Asamblea General de Naciones Unidas, aseguró este martes, que el cerco económico contra Cuba representa una política anacrónica, ilegitima, cruel e inhumana que atenta contra los principios constitutivos del organismo multilateral.
Por Radio La Primerísima
Durante su intervención, el representante nicaragüense ante ese organismo, Jaime Hermida, instó a la comunidad internacional a cerrarle el paso a la imposición de estas medidas que vulneran el derecho de pequeños Estados a su desarrollo y libre desenvolvimiento.
Por amplia mayoría se aprobó en el seno de esa instancia de la ONU, la apertura de un debate sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba.
A pesar de los intentos de la delegación estadounidense de evitar el análisis del tema, el debate recibió el respaldo de 136 naciones, con solo nueve votos en contra y 30 abstenciones.
Hermida expresó que Nicaragua se asocia a declaraciones pronunciadas por los representantes de Uruguay, en nombre del grupo G77 más China, Uganda, del movimiento de países no alineados, y Eritrea, por el grupo de amigos en defensa de la carta de las Naciones Unidas.
Reiteró en nombre del pueblo y gobierno nicaragüense el absoluto e invariable respaldo a Cuba, al presidente Miguel Díaz Canel, al general de ejército Raúl Castro, al Partido Comunista y a la dirección histórica de la Revolución Cubana, heredera del pensamiento inmortal de José Martí, de Fidel Castro y de tantos Héroes y Mártires.
Recordó que Nicaragua siempre ha condenado categórica y enérgicamente el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba.
La comunidad internacional ha expresado todos los años que esta política anacrónica, injusta, ilegal e inhumana constituye una flagrante violación de los propósitos y principios de la carta de Naciones Unidas, del derecho internacional y del derecho al desarrollo, dijo.
Agregó que es condenable también el incremento del recrudecimiento de las medidas extraterritoriales, persecución financiera, bloqueo energético y toda acción dirigida a asfixiar a un pueblo entero por defender su independencia, su derecho a la autodeterminación y a decidir libremente su propio destino.
“El bloqueo contra Cuba se ha convertido en una guerra económica, financiera, energética, mediática y política impuesta al pueblo cubano, cuyo agravamiento sistemático se manifiesta como un castigo colectivo a una nación digna y heroica”, resaltó.
El diplomático expresó que al privar al pueblo de Cuba de alimentos, medicinas, electricidad, combustible, transporte, financiamiento y oportunidades legítimas de su derecho al desarrollo, se busca quebrar la voluntad de un pueblo que durante más de seis décadas ha demostrado al mundo sus altos valores de dignidad.
Aseguró que Cuba enfrenta un recrudecimiento sin precedentes de este bloqueo. Las acciones destinadas a obstaculizar el suministro de combustible e impedir relaciones económicas legítimas con terceros estados han tenido un impacto directo sobre la generación de energía, los servicios públicos esenciales, la producción de alimentos, el transporte, el funcionamiento de hospitales, la educación y la vida cotidiana de millones de cubanos.
“Cuando se priva deliberadamente a un país de los recursos esenciales para garantizar electricidad, salud, alimentos y servicios básicos, se atenta contra la vida, la estabilidad, la paz y el bienestar de todo un pueblo”, dijo.
De la misma forma, Nicaragua denunció las amenazas, la posibilidad de una agresión militar contra Cuba. Rechazamos cualquier amenaza o uso de la fuerza contra la República de Cuba, sostuvo.
El embajador Hermida destacó que Cuba no amenaza a nadie.
“Cuba salva vidas, forma médicos, comparte ciencia, cultura, educación, salud y cooperación solidaria con los pueblos del sur global. Cuba ha sido, es y seguirá siendo una potencia moral, cultural, científica y solidaria”, dijo.
Amenazar a Cuba es amenazar la paz de América Latina y el Caribe.
“Cualquier acción militar contra Cuba tendría consecuencias gravísimas para la estabilidad regional e internacional y constituiría una violación directa de la proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz. Nuestra América Latina y Caribeña, zona de paz, exige diálogo, cooperación, respeto mutuo, solución pacífica de las controversias y reconocimiento pleno de la igualdad soberana de todos los estados”, señaló.
Hermida hizo un llamado a la comunidad internacional a actuar con responsabilidad, a rechazar toda escalada de agresión y a defender el derecho de los pueblos de América Latina y el Caribe a vivir en paz, en seguridad, estabilidad y dignida
