El embajador, representante permanente de Nicaragua ante las Naciones
Unidas, Jaime Hermida Castillo, denunció este martes las atrocidades de
Israel como crímenes de guerra, de lesa humanidad y genocidio,
señalando el silencio internacional como complicidad, responsabilizando a
Estados Unidos y gobiernos europeos por financiar el conflicto en
Franja de Gaza, mediante apoyo militar y económico.
Por Consejo de Comunicación y Ciudadanía
La sede de Naciones Unidas en Nueva York acoge del 28 al 30 de julio,
la Conferencia Internacional sobre Palestina y la Solución de Dos
Estados, convocada por la Asamblea General en 2024, ante el genocidio en
curso que vive el ese heroico pueblo a manos de Israel, el deterioro
humanitario en Gaza, la expansión de asentamientos ilegales en
Cisjordania y el estancamiento del proceso de paz.
Hermida reiteró la exigencia de Nicaragua al reconocimiento universal
del Estado de Palestina y su ingreso como miembro pleno de la ONU.
Además, exigió el fin del bloqueo humanitario en Gaza, demandando acceso
irrestricto a ayuda vital y condenando su uso como arma de guerra.
Asimismo, ereafirmó la solidaridad inquebrantable de Nicaragua con la
causa Palestina, defendiendo así el derecho palestino a un Estado libre
y soberano dentro de las fronteras de 1967 con Jerusalén Este como
capital.
El encuentro está siendo copresidido por el Reino de Arabia Saudita y
la República Francesa, se contó con la participación de su alteza
Príncipe Faisal bin Farhan Al Saud, Ministro de Relaciones Exteriores
del Reino de Arabia Saudita y S.E. Jean-Noël Barrot, ministro de europa y
Relaciones Exteriores de la República Francesa, así como ministros y
viceministros de relaciones exteriores de países árabes, asiáticos,
africanos, latinoamericanos y caribeños y europeos.
La Conferencia tiene como objetivos avanzar hacia una solución de dos
Estados basada en las resoluciones de la ONU, movilizar apoyo
humanitario para Gaza y reconstrucción de infraestructura crítica,
rechazar medidas unilaterales que amenacen la solución de dos Estados.
El doctor Mohammad Mustafa, primer ministro del Estado de Palestina,
denunció la devastadora situación humanitaria en Gaza. También alertó
sobre la violencia de colonos y la represión militar en Cisjordania y
Jerusalén Este, subrayando que la anexión israelí de territorios
palestinos y las políticas de asentamientos ilegales buscan eliminar la
presencia palestina.
Mustafa exigió justicia, libertad y dignidad para el pueblo
palestino, criticando la brecha entre las promesas internacionales de
solución de dos Estados y la realidad de ocupación y expansión colonial
en el terreno, instando a todos los países a reconocer de inmediato al
Estado de Palestina y a otorgarle membresía plena en la ONU, como pasos
esenciales para materializar un Estado palestino independiente y
soberano dentro de las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como
capital, único camino hacia una paz justa y duradera.
Palabras del embajador Jaime Hermida
Señor presidente,
Nicaragua se asocia a los discursos pronunciados por Uganda en
nombre del Movimiento de Países No Alineados, Irak en nombre del Grupo
G77+China y Venezuela en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la
Carta de las Naciones Unidas.
Agradecemos la convocatoria a esta Conferencia Internacional sobre
el Arreglo Pacífico de la Cuestión de Palestina y la Aplicación de la
Solución de los Dos Estados, confiando en que la misma proveerá acciones
concretas y creíbles para remediar una injusticia histórica, tragedia
provocada por esta misma organización, catástrofe y sufrimiento
permanente de más de 7 décadas.
Nos reunimos para abordar una causa de carácter político y de justicia, que exige nuestra defensa con la máxima seriedad.
El mundo entero ha presenciado y continúa siendo testigos de las
atrocidades de Israel, que incluyen crímenes de guerra, de lesa
humanidad, violaciones a los principios y propósitos de la Carta de
Naciones Unidas, del Derecho Internacional, el derecho internacional
humanitario y de la Convención para la Prevención y la Sanción del
Delito de Genocidio. El silencio ante estas aberraciones es una de las
formas de complicidad, pero no la única.
Esta Asamblea tiene la responsabilidad histórica de llamar las cosas
por su nombre. ¿Qué más se necesita para reconocer que en Palestina se
cometen crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, y actos que
constituyen genocidio?
Gaza es hoy una tierra arrasada. Más del 70% de las viviendas
destruidas. Miles de niños asesinados. Hospitales y escuelas
bombardeadas. Una población entera sitiada, sin agua, sin electricidad,
sin refugio.
Sumado a todo esto, Gaza enfrenta también la mayor crisis de
huérfanos de la historia moderna. Según la oficina central palestina de
estadísticas, más de 40,000 niños han quedado huérfanos. De ellos,
17,000 pequeños han perdido a ambos padres, arrancados de sus brazos en
un instante. Pero el horror no termina ahí. El Ministerio de Salud en
Gaza nos revela otra dimensión de esta tragedia: cerca de 900,000 niños
padecen hambre y 70,000 ya han entrado oficialmente en la etapa de
desnutrición severa.
Estos no son solo números; estamos contemplando una generación
entera marcada por el duelo insondable y el hambre implacable. Son niños
que han perdido a quienes los protegían, y ahora luchan por sobrevivir
sin lo más básico. Esta es la realidad cruda, la doble condena que pesa
sobre la infancia de Gaza: la orfandad masiva y la inanición extrema.
Señor presidente,
Es importante aclarar que, no hay “ambas partes”. Hay un pueblo
ocupado y hay un ocupante. Hay una población civil bajo asedio, y un
ejército de ocupación que bombardea, asesina con absoluta impunidad. La
estabilidad, la paz y seguridad internacionales en Oriente Medio seguirá
siendo una utopía mientras Palestina siga siendo negada y sus derechos
inalienables ignorados.
Estados Unidos y los Gobiernos Europeos deben poner fin a sus
financiamientos de este genocidio, ya que lo único que hacen al
habilitar todos los días con el incremento del apoyo económico,
político, militar y más armas a Israel, es que se siga asesinando al
pueblo palestino hasta el extermino.
Señor presidente,
Nicaragua ha sido consistente con su posición, reiterando que uno de
los primeros pasos para la efectividad y obtener resultados concretos
de esta importante Conferencia es el reconocimiento del Estado de
Palestina y su admisión como miembro pleno de Naciones Unidas.
Reconocer al Estado de Palestina es una contribución a la paz, una
obligación moral y jurídica, es el camino correcto para una solución
política permanente y necesaria para poner fin al genocidio del pueblo
palestino.
En nuestra América Latina y Caribe, que es una zona de paz, 32
estados de hemos reconocido plenamente al Estado de Palestina, solamente
un estado todavía no lo ha hecho.
Apoyar la solución de dos estados, cuando solo se reconoce a uno de
estos y se ignora el reconocimiento del otro estado, aún con las
mejores intenciones y se digan muchas palabras elocuentes, no es
suficiente, perpetúa una farsa que legitima la ocupación. Dicha
narrativa es incongruente con la realidad política ya que no es
imparcial, favorece sola-mente al estado que reconocen y es seguir
negando la existencia y la realización del Estado de Palestina.
Estados Unidos no debería seguir negando la justa aplicación del
Estado de Palestina como miembro pleno de Naciones Unidas, esa política
negacionista no tiene cabida en las aspiraciones y el consenso de más de
dos terceras partes de la membresía en ONU que apoya y reconoce
oficialmente al Estado de Palestina.
149 estados en Naciones Unidas reconocemos el Estado de Palestina.
Ya es tiempo que Los países occidentales pongan fin a sus políticas de
negación del pueblo palestino, al no hacerlo, seguirán siendo cómplices
de los crimines del sionismo y de esta impunidad que promueve este
Genocidio, donde ahora, ya no solo matan con bombas y balas, utilizan el
hambre para tratar de aniquilar la voluntad inquebrantable por la
Libertad de Palestina.
Se debe de reconocer el derecho del Estado de Palestina sin
precondiciones o acondicionamiento alguno, el derecho a la
autodeterminación es sagrado y fundamental en la carta de Naciones
Unidas, el pueblo palestino debe ejercer su derecho a la auto
determinación sin ser sometido a ninguna medida coercitiva. Ese derecho
soberano solo le pertenece al pueblo palestino.
Reconocer el Estado de Palestina es un acto de paz, un paso necesario para corregir esa injusticia histórica de casi 80 años.
Las generaciones venideras al repasar la historia, legítimamente se
preguntarán, ¿Cómo y porqué este genocidio y semejante barbarie cometida
al pueblo palestino fue permitida?
Señor presidente,
Nicaragua espera que, de esta conferencia se concrete también toda
acción que implique el alivio de la población del Estado de Palestina y
la Franja de Gaza, que finalice por completo y ya la ocupación
ilegalmente reconocida de Israel sobre todos los territorios palestinos
ocupados.
La asistencia humanitaria lejos de ser un gesto opcional, es una
obligación bajo el derecho internacional, Israel debe permitir el acceso
irrestricto, continuo y sin condiciones para la ayuda humanitaria,
garantizando el flujo de alimentos, agua, medicamentos y equipos médicos
sin obstáculos políticos ni condiciones arbitrarias. Condenamos la
politización y el uso de la ayuda humanitaria como arma de guerra.
La comunidad internacional tiene la responsabilidad de actuar con
determinación, utilizando todos los mecanismos disponibles, incluyendo
acciones jurídicas, para desbloquear el paso seguro de ayuda.
La Corte Internacional de Justicia ha determinado que la ocupación
israelí es ilegal. Todos los Estados tienen la obligación de no
reconocer ni sostener esa situación. Quien lo haga, se convierte en
cómplice de un crimen internacional.
Señor presidente,
Ya basta de tanta impunidad, debemos aplicar el derecho
internacional como está escrito e implementar medidas concretas para que
Israel rinda cuenta por sus crímenes.
Nicaragua se sumó al compromiso de adoptar seis medidas
diplomáticas, legales y económicas coordinadas para frenar el asalto de
Israel a los territorios Palestinos Ocupados y defender el derecho
internacional en general.
Nicaragua no reconoce como legítima la situación creada por las
ilegalidades cometidas por Israel según lo confirmado por la Corte
Internacional de Justicia en sus opiniones consultivas de 2004 y 2024.
Nicaragua no brinda ningún apoyo político, económico, militar, entre
otros, al Estado de Israel. Nicaragua no tiene ningún tipo de relación
comercial ni actividad económica proveniente de los territorios
palestinos ocupados o productos hechos, manufacturados o producidos por
Israel.
Señor presidente,
El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua y el
pueblo nicaragüense siempre ha apoyado la justa causa del pueblo
palestino, es una cuestión de principio, de solidaridad de hermanos en
lucha.
Reafirmamos nuestro incondicional apoyo a los derechos inalienables
del pueblo palestino, su derecho al retorno, a un Estado Palestino libre
y soberano, de conformidad con las fronteras de 1967 y con Jerusalén
Oriental como su capital.
Porque Palestina vive, resiste y vencerá. Nicaragua, firme en su
solidaridad internacionalista, seguirá alzando su voz en todos los
foros, hasta que la bandera de Palestina ondee libre y soberana en su
tierra ancestral.
Muchas gracias.