Confesiones de un marine emboscado por Sandino en Quilalí


En el Centro de Investigación del Cuerpo de la Marina de los Estados Unidos de Norteamérica, encontramos una transcripción mecanografiada del diario del teniente Thomas. J. Kilcourse del Cuerpo de la Marina de los Estados Unidos, que ofrece una mirada privilegiada y única de la expedición especial contra El Chipote, desde su salida de Matagalpa. el 19 de diciembre de 1927, hasta las emboscadas del 30 y 31 de diciembre de 1927 y la del 1ero de enero de 1928 en las cercanías de Quilali, Nuevas Segovia.

Por Clemente Guido Martínez, Radio La Primerísima

Vicepresidente de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua

El General Augusto C. Sandino, había iniciado la guerra en defensa de la soberanía nacional de Nicaragua el 16 de julio de 1927, con el combate sucedido en Ocotal. Lo más  significativo que se había reportado desde entonces, fue la organización del “Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN)”, constituido el 2 de septiembre de 1927, seguido del combate en Telpaneca el 19 de septiembre del mismo año, y el derribo de un avión de los USMC el 8 de octubre en Zapotillal, Quilalì. Sandino reporta el derribo de otro avión el 23 de Noviembre, todo en 1927.

El EDSN permanecía en constante movimiento organizado en frentes de guerra, y su Estado Mayor estaba oculto en el cerro conocido como “El Chipote”, objetivo militar prioritario de los USMC-GN desde el ataque a Ocotal, tan bien oculto que los mandos militares USMC pensaban que realmente no existía tal lugar.

El 30 y 31 de diciembre de1927, seguido del 1ero.de enero de 1928, el EDSN había logrado emboscar a los USMC-GN en tres puntos estratégicos, cerca de Quilalì, conocidos como “El Paso de la Muerte” (30 de diciembre), “Varillal” (31 de diciembre) y “Las Cruces” (1ero.de enero1928). En estas emboscadas cae el teniente Thomas Bruce, quien había sido uno de los jefes de los guardias en la defensa de los cuarteles de la Guardia y Marines en Ocotal el 16 de julio del 27.

Según el General Sandino, en estas emboscadas, los USMC-GN perdieron a 66 hombres en “El Paso de la Muerte”, 11 hombres en “El Varillal” y 95 hombres en “Las Cruces” (en este último refiere que murieron los dos jefes militares norteamericanos). Por su parte los USMC reconocen 21 heridos y 5 muertos de sus tropas norteamericanas en “El Paso de la Muerte” (no dicen nada de los GN); solamente reconocen 1(uno) muerto el 31 de diciembre en “El Varillal”; y en la emboscada de “Las Cruces”, reconocen 1 muerto y 3 heridos. 

Si comparamos los datos del General Sandino, con los partes oficiales de los USMC, tenemos una aproximación bastante aceptable. La diferencia entre los datos generales que brindan el General Sandino y los marinos, puede ser el conteo de bajas de la GN y colaboradores (guías, muleros), que no son contabilizados por los marines, pero sí son contados por los sandinistas en el campo de batalla.

La guerra desde la óptica de un marine

El diario del teniente T.J. Kilcourse, corresponde a las vivencias del marine, después de la emboscada del 30 de diciembre. El ha vivido la primera emboscada, y su relato es muy importante, para comprender las emociones y sentimientos de los soldados norteamericanos metidos en una guerra, que solo podían ver como “una metida de pata estúpidamente criminal que debería ser castigada” (Kilcourse). El era parte del 5.º Regimiento de Infantería de Marina, 2.ª Brigada de Infantería de Marina (Nicaragua)

En su diario, Kilcourse analiza la situación en la que ha caído la brigada a la que pertenece, y atrapado junto con los demás soldados en Quilalì, pueblo al que se han replegado huyendo de la masacre total, afirma lo siguiente:

“Enviar una fuerza de 150 hombres tan lejos de su base- una marcha de doce días- una línea abierta detrás de ellos sin una sola cosa para protegerla- un camino como el que seguimos el único medio de suministro – sin refuerzos a una semana de nosotros y que fácilmente pueden ser detenidos por un enemigo activo -sin mapas o guías adecuados- ningún medio de comunicación, excepto a través de los aviones que no siempre pueden operar a causa del clima – para hacer esto para enviarnos directamente al corazón del campo del enemigo, contra una fuerza muchas veces más fuerte, bien armada, organizada y atrincherada, era una metida de pata estúpidamente criminal que debería ser castigada” (Kilcourse).

Kilcourse está furioso, no tiene furia contra los “bandidos”, a quienes reconoce que no lo son realmente, “independientemente del hecho que los llamemos bandidos como excusa- en un esfuerzo por controlar nuestras acciones- de engañar al público de los Estados Unidos” (Kilcourse), el soldado norteamericano está furioso contra sus mandos y asegura que hasta ese momento, la guerra contra Sandino había recaído en los hombros de los Tenientes, pero que las cosas cambiarían pues tendrían que involucrarse los mandos superiores.

“30 de diciembre – Despejamos a las 08:00. A las 09:30 fuimos emboscados por bandidos en el punto de 2000 yds de Quilalì. Bandidos en una emboscada bien preparada: dispararon con rifles,revólveres, ametralladoras, bombas, etc. desde el frente y los flancos. El fuego era devastador y resultó en la pérdida de 5 marines y 1 guardia muertos; 6 marines y 2 guardias gravemente heridos y 17 con heridas menores. Asesinados incluyendo al teniente Hempel de la Guardia (Hemphill, Johnny F Sargento 1ero.); Capitán Livingston (Richard Livingston), el Dr. Minnick y el Teniente Neel (GN) (Neel, John L,Cabo) fueron heridos–” (Kilcourse)

“Atamos a nuestros muertos en mulas y fueron llevados los heridos en camillas a Quilalì. Se tomó posición allí para reorganizarse. Mucho material y muchos animales de carga perdidos. El enemigo mostró tácticas muy superiores a todo lo que hasta ahora había demostrado, su posición era la mejor, su fuego tan preciso que nos clavó en el suelo hasta que obtuvimos la superioridad del fuego. La acción duró aproximadamente 1 1/2 horas. Tomamos a nuestros muertos y heridos y a las 14:30 se puso en marcha para Quilalì, moviéndose lentamente para evitar una mayor emboscada. Se llegó a Quilalì a las 10:50. Los hombres al borde, muchos disparos de los centinelas durante la noche -no dormimos” (Kilcourse).

Marines reconocen disciplina, moral y precisión de sandinistas

Le corresponde a Gould rendir el parte militar explicando por qué y cómo sucedió esta emboscada en “El Paso de la Muerte”. En su parte oficial, Gould asegura que “La disciplina mantenida, la moral y la precisión del fuego de los bandidos, así como la disposición táctica de sus tropas estuvieron muy por encima de cualquier cosa mostrada por ellos en cualquiera de sus acciones hasta ahora en esta sección, y nos lleva a creer de que están recibiendo entrenamiento de fuentes distintas a los nicaragüenses debido a la actualización de sus tácticas” (Gould, Moses J).

Sandino reporta emboscada en Paso de la Muerte

Por su parte, el General Augusto C. Sandino, héroe nacional de Nicaragua, reportó estas emboscadas de fin de año 27 e inicios del 28. Dice de la primera del 30 de diciembre: “Así fue: a las ocho y cinco minutos a.m., la cadena de tiradores yankees, compuesta de sesenta hombres, que pausadamente avanzaba sobre nuestras trincheras, fue completamente destrozada por las certeras descargas de nuestra fusilería, causando tremenda confusión y pánico indescriptible en el enemigo, que en su vertiginosa huida atropellaba todo lo que encontraba a su paso, pues hay que advertir que el sitio escogido para batirlo fue el Paso de la Muerte” (A.C. Sandino).

“Los que milagrosamente salieron con vida deben recordarlo siempre. El enemigo, ante el enorme número de bajas que en menos de cinco minutos se le hicieron, no pudo reorganizarse en el mismo lugar del combate para retroceder en orden, sino  que, en completa dispersión, huyó por distintos caminos rumbo a Quilalí, con la esperanza de unirse con otra columna de bandoleros rubios, que de Telpaneca salía, apoyando el avance de la séptima columna de piratas, que fue batida en Trincheras. Con la violencia del rayo y con la ayuda de Dios, los defensores de la libertad destruyeron, en cinco minutos, el plan de combate que los punitivos tardaron dos meses en organizar. Explorando el campo, nos cercioramos del resultado de nuestra victoria: sesenta y cuatro enemigos muertos, sesenta y nueve rifles, con una máquina Lewis, seis mil cartuchos de varias clases y muchas otras cosas de menor importancia” (A. C. Sandino).

Kilcourse reniega de la guerra contra Sandino

Kilcourse se lamenta de las pérdidas de sus compañeros de armas, y reniega de la guerra contra Sandino, diciendo las siguientes frases lapidadoras: “no hay compensación por una vida estadounidense perdida en la lucha por una causa que no es suya y en la que no tenemos el menor interés. Si el pueblo estadounidense realmente entendiera la política de esto, sabrían qué canallas y sinvergüenzas corruptos son los políticos de este país, les darían todas las armas que quisieran y dejarían que se mataran, el mundo estaría mejor” (Kilcourse).

Kilcourse reconoce a sandinistas como revolucionarios

“y qué saludo en el Día de Año Nuevo para las familias y amigos de los muertos – sacrificados como ratas en una trampa – sin una oportunidad para vivir – para mantener en el poder a un hombre (Adolfo Díaz) que, cuando se metió en un lío y estuvo a punto de ser expulsado de su cargo por una revolución, pidió ayuda de los marines estadounidenses para mantenerlo en el poder, lo que no significa más que mantener su hocico en el comedero del tesoro público – para mantener en el poder a un hombre con la reputación de ser el padre de 28 hijos de tantas mujeres diferentes – para mantener a un hombre de ese tipo sentado en el piso superior del Palacio consumiendo champán – estando el piso inferior ocupado por marines para su protección, para mantenerlo allí con absoluta seguridad- mientras que él debería estar liderando sus fuerzas contra los revolucionariosindependientemente del hecho que los llamemos bandidos como excusa en un esfuerzo por controlar nuestras acciones de engañar al público de los Estados Unidos cuya opinión exigiría nuestra retirada inmediata si fueran a darse cuenta de los hechos reales” (Kilcourse).

Sale con vida de Quilalí y es condecorado con la “Cruz de la Armada”

Luego de sobrevivir la emboscada en Quilalí y retornar a Jinotega el teniente Kilcourse,  fue trasladado al puerto de Corinto el 3 de mayo de 1928 a cargo de aquella guarnición, como oficial comandante en Corinto. En ese mes, 9 de mayo de 1928, encontramos una declaración oficial donde se condecoró a Kilcourse con la medalla “Cruz de la Armada”, aunque él no lo dice en su diario.

“El Presidente de los Estados Unidos de América se complace en presentar la Cruz de la Armada al Primer Teniente Thomas J. Kilcourse (MCSN: 0-513), Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, por su extraordinario heroísmo, serenidad y excelente juicio en el desempeño de su deber en un enfrentamiento cerca de Quilali, Nicaragua, el 30 de diciembre de 1927. El Teniente Kilcourse, con su gran coraje personal, habilidad y alta calidad de liderazgo, contribuyó en gran medida al éxito de su destacamento en este enfrentamiento” (9 de mayo de 1928).

Kilcourse, sobrevivió a la emboscada de los defensores de la soberanía nacional de Nicaragua, y pudo expresar en su diario su verdadero sentimiento de rechazo a la presencia de los marines en la guerra contra Sandino, no porque comprendiera a Sandino y su causa justa, sino porque comprendía que ellos como jóvenes norteamericanos no tenían parte en este conflicto. Obviamente solo eran el brazo armado de los banqueros yankees. Debe haber sentido paz al sobrevivir, pero lo más importante es que  su testimonio es uno de los mejores documentos para comprender el sentimiento de rechazo de los jóvenes marines de EEUU a participar en “una causa que no es suya y en la que no tenemos el menor interés” (Kilcourse).

Bibliografía

  • DIARIO DE UN MARINE, Personal diary of USMC Lt. T. J. Kilcourse from a typed transcript housed in the Marine Corps Research Center Esposa – Elsie May Kilcourse 543 Este, novena (9) Calle, Brooklyn, Nueva York. .Traducción de la Dra. Imara Gabuardi, Nicaragua.
  • INFORME de M.J. GOULD, 1er Teniente, Cuerpo de la Marina de los Estados Unidos, al Comandante de la Brigada USMC en Managua, sobre lo sucedido en Quilalí. 31 de enero de 1928 (aunque realmente es 31 de diciembre de 1927).
  • PARTE DE GUERRA del General Augusto C. Sandino sobre las emboscadas de Quilalí el 30 y 31 de diciembre de 1927 y 1ero. De enero de 1928. Desde el Chipote. Pensamiento Vivo de Sandino, Tomo 1. 1984.
  • Dr. Michael Schroeder Ph.D. Profesor de Historia de Lebanon Valley College, Annville, Pennsylvania PA. 17003 E.E.U.U. y miembro correspondiente de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua (AGHN).(https://www.sandinorebellion.com).

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