Estos son nuevos tiempos. definitivamente son nuevos tiempos de luchas y victorias. por decisión de los pueblos que queremos y urgimos paz y derechos, nos celebramos en batallas cristianas, socialistas y solidarias, en primer lugar, para resguardar la paz, y también en primer lugar, para seguir siendo congruentes y consecuentes con nuestro patrimonio nacional y cultural, de valentía, de vigor y de gloria, de dignidad y orgullo, de decoro y heroísmo revolucionario, evolucionario, sandinista y nicaragüense, por gracia de Dios.
Por Consejo de Comunicación y Ciudadanía.
Estos son tiempos para unirnos en alma, vida y corazón con los pueblos que marcan pasos en las indispesables batallas del coraje y el honor… pensamos en el heroísmo indiscutible del pueblo palestino, con quienes desde siempre hemos estado, y estamos, abrazados, en apoyo irrevocable a sus justas luchas. Dios bendice sus victorias.
Estos son tiempos para unirnos con los pueblos que luchamos en Nuestramérica-Caribeña desde Venezuela, Cuba, nuestra Nicaragua, defendiendo valientemente, nuestro derecho a vivir “en nuestras propias tierras”, tranquilos, seguros, sin amenazas, sin injerencias, sin intervenciones nefastas, sin retorno, poque no es posible ir atrás en los tiempos, a políticas de dominio y exclusión, como las que hemos vivido y derrotado, derrotando también a los Imperialistas de la Tierra.
Compartimos las certezas de los pueblos que son potencia en el mundo. las luchas contra el fascismo en Ucrania, y por la concordia y el progreso de todos en la Federación de Rusia.
Las justas e indispensables luchas en la República Popular China, de impecable tradición, vocación respetuosa y solidaria, exigiendo el respeto a su soberanía e integridad territorial.
Estos son tiempos para decir, con Darío en nombre de la familia humana, “Paz, Paz, Paz”, “Io vo gritando pace, pace, pace. Así clamaba el Italiano; así voy gritando yo ahora, “alma en el alma, mano en la mano, a los países de la aurora…” y defender ese derecho humano, incuestionable, la paz justa, duradera, en una comunidad humana de respeto, solidaridad y complementariedad.
Estos son tiempos para fortalecer en nuestra Nicaragua bendita y siempre libre, la espiritualidad y la fe, en unidad de todos, por el bien de todas y todos.
Tiempos para seguir levantando nuestras banderas, acertando en las propuestas indispensables para avanzar contra la pobreza, que es “enemiga de la humanidad”.
Estos son tiempos, queridas familias nicaragüenses, de unidad, unidad, unidad, en paz, paz, paz, y en la alegría de construir juntos el nuevo mundo que la patria nuestra merece.
Al concluir 2025 bendecimos al Padre Celestial por el carácter indomable, generoso y trabajador de nuestro pueblo, que somos todas y todos. Con ese valor, ese amor, esa nobleza, esa hidalguía, del pueblo de Darío, de Andrés, de Zeledón, de Sandino, de Carlos, de Tomás, estamos construyendo el porvenir.
Siempre Más Allá, hermanas y hermanos, en victorias de la paz y en rutas de bienestar, ¡alegría y progreso!
Nos saludamos y nos abrazamos en nombre del Dios de todas las victorias.
¡Vamos adelante, compañeras y compañero! Que tengamos una buena nochevieja, y un buen inicio de año. Porque con la bendición de Dios y de Su Mano y para Su Gloria, vamos adelante, resguardando la paz y construyendo el porvenir.
¡Siempre, Más Allá, compañeros!
Abrazos grandes.
Managua, 31 de diciembre de 2025

