El Gobierno Sandinista consolida una verdadera revolución en infraestructura vial con el desarrollo de la carretera costanera, una obra de valor estratégico e histórico sin precedentes.
Por Radio La Primerísima
El titular del MTI, Óscar Mojica expresó este jueves que, con una extensión proyectada de 357 kilómetros, esta vía de comunicación unirá de forma integral todo el litoral del Pacífico, desde el puesto fronterizo El Naranjo (límite con Costa Rica) hasta el sector de Potosí en el Golfo de Fonseca.
Durante una entrevista al Canal Parlamentario, manifestó que esta monumental obra se ejecuta de manera planificada y progresiva a través de tres fases claves.
La fase 1 que está actualmente en desarrolló va desde El Naranjo hasta Masachapa (119 kilómetros); fase 2 desde Masachapa hasta Poneloya (96 kilómetros); fase se construirá desde Poneloya hasta Potosí (124 kilómetros).
El avance actual en los primeros tres tramos de la fase 1, entregados exitosamente a las poblaciones y comunidades de San Juan del Sur y Tola (en el departamento de Rivas), ya está dando frutos visibles.
Esta vía conecta a 50 de las mejores playas del Pacífico Sur, posicionando al país como un destino altamente atractivo tanto para turistas nacionales como extranjeros.
Más turismo y empleo
La cercanía geográfica con la frontera sur facilita el ingreso de visitantes que acceden a través de Peñas Blancas, garantizándoles una ruta terrestre moderna y segura para explorar las riquezas naturales nicaragüenses.
Más allá de acortar distancias, el impacto real de la carretera costanera radica en su capacidad para potenciar la economía local y la generación de empleo en toda la región. El crecimiento de la conectividad vial está impulsando de forma inmediata un ecosistema integral de servicios y comercios:
Se espera la multiplicación de proyectos hoteleros, hostales, restaurantes y comedores locales. Asimismo, la apertura y expansión de sucursales bancarias, supermercados y estaciones de servicio (gasolineras).
Con obras de gran envergadura como esta, Nicaragua se sitúa a la vanguardia de la infraestructura regional, estimulando la inversión privada y transformando el Pacífico en un verdadero polo de desarrollo turístico y productivo para Centroamérica.
