La Revolución Bolivariana de Venezuela se enfrenta a una situación sin precedentes tras la invasión ilegal de Estados Unidos el 3 de enero de 2026 y posterior secuestro de su presidente democráticamente elegido, Nicolás Maduro, y de la primera dama, Cilia Flores. Desde entonces, Estados Unidos ha mantenido en vigor las devastadoras medidas coercitivas económicas («sanciones»), que se estima han causado ya más de 100 000 muertes en Venezuela, al mismo tiempo que amenaza con nuevas agresiones militares.Por Coalición de Solidaridad con Nicaragua
El imperio estadounidense también ha intensificado su campaña de guerra psicológica. Esto no solo incluye la vieja táctica de culpar a la Revolución de las consecuencias de las sanciones, sino que ahora se dirige contra los partidarios de la Revolución difundiendo rumores de traición a través de los medios de comunicación y de las redes sociales. Esta táctica estadounidense, que se ha empleado de forma similar en otras partes del mundo, tiene como objetivo dividir al pueblo venezolano, sembrar la desesperanza y desmovilizar la resistencia revolucionaria y la solidaridad internacional.
No caeremos en estas artimañas. Las y los chavistas —los revolucionarios de Venezuela— siguen unidos en su oposición a la agresión imperialista estadounidense. La Revolución continúa, aunque se enfrente a sus momentos más difíciles. El pueblo venezolano sabe mejor que nadie cómo defender su propia Revolución. Al igual que l@s sandinistas de Nicaragua, l@s chavistas han forjado una conciencia política y una sólida organización a lo largo de décadas de lucha.
Para la solidaridad internacional, nuestra principal tarea consiste en denunciar y combatir la violencia y la coacción que Estados Unidos ha impuesto a Venezuela, tanto antes como después del 3 de enero. ¡Exigimos que el Gobierno de Estados Unidos y las fuerzas del imperialismo mantengan sus Manos Fuera de Venezuela! Nuestra responsabilidad es organizarnos activamente para oponernos a la injerencia imperialista desde cualquier lugar en que encontremos, especialmente desde el corazón del imperio.
Por este motivo, seguimos dando prioridad a la campaña para liberar al presidente secuestrado Nicolás Maduro y a la primera dama Cilia Flores de la prisión estadounidense en la que se encuentran recluidos ilegalmente como presos políticos. También nos oponemos y condenamos todas las medidas coercitivas unilaterales que violan la soberanía y el derecho a la autodeterminación del pueblo de Venezuela.
¡EE. UU., Manos fuera de Venezuela! ¡Terminen las sanciones!
¡Liberen al presidente Nicolás Maduro y a Cilia Flores!
¡Viva la Revolución Bolivariana!
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