Supera 75% generación de energía con fuentes renovables


El ministro de Energía y Minas, Salvador Mansell, detalló este martes el profundo proceso de transformación que experimenta el sistema eléctrico de Nicaragua, proyectando importantes hitos de expansión e infraestructura tecnológica programados para este y los próximos años.

Por Radio La Primerísima 

Actualmente, el país registra una tasa de cobertura eléctrica del 99.75%, respaldada por un Sistema Interconectado Nacional que cubre el territorio “de costa a costa”.

Esta infraestructura ha permitido diversificar la matriz energética nacional, la cual mantiene un promedio superior al 75% de generación mediante fuentes renovables, habiendo registrado picos de hasta un 83% durante el primer trimestre de este año gracias al aprovechamiento de recursos eólicos, solares y de biomasa.

El dinamismo económico y el incremento en el uso de climatización residencial e industrial han llevado a Nicaragua a registrar una demanda máxima histórica cercana a los 1,000 megavatios, duplicando el pico máximo de 500 MW que se reportaba en el año 2006.

El ministro Mansell aseguró que el país cuenta con una robusta capacidad instalada de generación de mil 718 megavatios, lo que garantiza un respaldo sólido y estabilidad en el suministro.

A nivel de infraestructura, Nicaragua pasó de operar 54 subestaciones eléctricas a un total de 114 en la actualidad. Este avance en tiempo récord ha sido reconocido internacionalmente como un modelo de gestión pública aplicable para otras naciones de la región.

 Asimismo, el país se destaca como el miembro del mercado centroamericano que mejor ha cumplido con los requisitos técnicos, permitiendo transacciones de energía y aportando a la capacidad de transmisión regional de 300 MW desde Guatemala hasta Panamá.

Almacenamiento con baterías de litio

Como parte de la estrategia de modernización, el ingeniero Mansell anunció que para diciembre de este año entrarán en operación sistemas avanzados de almacenamiento energético con baterías de litio en las subestaciones de San Benito y Masaya.

Este sistema, que iniciará con una capacidad de 30 megavatios, permitirá inyectar energía continua por cinco horas consecutivas, estabilizando la red ante fluctuaciones de las fuentes renovables o supliendo de forma inmediata la salida imprevista de alguna planta generadora.

“Cuando hay excedente en las madrugadas —momento en que hay menor uso de energía, pero las plantas eólicas tienen mayor actividad— vamos guardando esa energía en las baterías y la usamos en los picos de mayor demanda, como a las 2 de la tarde”, explicó Mansell.

El funcionario añadió que la meta final del plan nacional es alcanzar los 180 MW de almacenamiento.

Expresó que desde el año 2006 a la fecha se han ejecutado 5 mil 200 millones de dólares en inversiones estratégicas, distribuidos de la siguiente manera: Generación de energía: 2 mil 800 millones de dólares; redes de distribución interna mil 300 millones de dólares; sistema interconectado regional  mil 100 millones de dólares.

Para continuar esta ruta de desarrollo, se ejecuta un plan de expansión entre 2025 y 2028 que sumará 413 MW adicionales al sistema mediante una inversión de 503 millones de dólares.

Dentro de los proyectos clave para 2026 destaca la incorporación de 165 megavatios de energía solar, distribuidos en proyectos de gran envergadura como ENESOLAR 1 en San Isidro (63 MW, ya inaugurado), El Hato en Ciudad Darío (67 MW) y El Jaguar 2 (20 MW).

Estas plantas fotovoltaicas conllevan un alto impacto territorial, abarcando cerca de 200 manzanas de terreno y consolidando la energía solar, que actualmente representa el 8% de la fracción renovable del país.

Hacia los años 2027 y 2028, los esfuerzos se concentrarán en los proyectos eólicos y solares de Las Mesitas y El Barro (67 MW) en La Trinidad, Estelí, sumado a una planta solar de 70 MW en Masaya.

Finalmente, las autoridades reafirmaron su compromiso de seguir robusteciendo las líneas de transmisión internacional mediante un proyecto centroamericano de 45 millones de dólares que elevará la capacidad de intercambio regional de 300 MW a 450 MW, construyendo nuevas líneas de interconexión directa desde Nicaragua hacia Costa Rica y Honduras.

Entradas populares