El Gobierno nicaragüense reiteró el llamado del Comité al Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas, a actuar urgentemente, exigir un cese
al fuego permanente supervisado internacionalmente, levantar el bloqueo a
Gaza, desmantelar el sistema militarizado de ayuda y detener los
desplazamientos forzados.
Por Consejo de Comunicación y Ciudadanía
Jaime Hermida Castillo, embajador, representante permanente de
Nicaragua participó este pasado miércoles en el debate sobre la
situación de Oriente Medio, incluyendo la situación en Palestina,
pronunciando un discurso en su calidad de vicepresidente del Comité para
el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino.
Hermida, expresó la condena del comité a la escalada militar israelí
en Gaza y la ocupación de Palestina, calificando la situación como un
fracaso moral de la comunidad internacional.
Expresó grave preocupación por las políticas sistemáticas de
desplazamiento forzado, tanto en Gaza, como en Cisjordania, donde
operaciones militares, violencia de colonos y demoliciones buscan
anexionar territorio palestino.
Asimismo, el comité exigió poner fin a la ocupación ilegal, detener
la expansión de asentamientos y respaldar la solución de dos Estados,
urgiendo al Consejo de Seguridad a apoyar la admisión de Palestina como
miembro pleno de la ONU, garantizando su derecho a la autodeterminación
con Jerusalén Oriental como capital.
Esta reunión que se convoca cada tres meses, es un espacio para
deliberar sobre la situación humanitaria y política en esta región,
enfocándose en el genocidio en curso contra el pueblo palestino,
perpetuado por el Estado de Israel.
La reunión fue presidida por S.E. Sr. Mohammad Ishaq Dar, viceprimer
ministro y Ministro de Relaciones Exteriores de la República Islámica de
Pakistán, país que ostenta la presidencia del consejo durante el mes de
julio.
El ministro Ishaq Dar, señaló que, durante décadas el pueblo
palestino ha sufrido la peor ocupación y apartheid, enfrentando por más
de 22 meses un colapso de la humanidad en Gaza y el crecimiento de un
cementerio de inocentes y del derecho internacional. Criticó la inacción
de la ONU ante esta situación, señalando que el Consejo de Seguridad
debe actuar e implementar un cese al fuego, en respeto a las
resoluciones aprobadas por este órgano.
Reiteró la solidaridad y el apoyo de Pakistán con el pueblo
palestino, abogando por un Estado palestino independiente, que sea
miembro pleno de Naciones Unidas, recordando el plan de reconstrucción
de Gaza propuesto por el Grupo Árabe y la Organización de Cooperación
Islámica.
Miembros del Consejo reiteraron su preocupación por la agravante
situación humanitaria en Gaza y pidieron que se garantice asistencia
humanitaria a gran escala de forma segura, sin obstáculos y sin
restricciones, así como que se respetara el Derecho Internacional
Humanitario.
El señor Riyad Mansour, embajador del Estado de Palestina, denunció
la catástrofe humanitaria en Gaza, donde Israel ha causado la muerte de
civiles por inanición, destruyendo infraestructuras vitales y señalando
que estas acciones son un genocidio premeditado y una limpieza étnica
para vaciar Gaza de palestinos, facilitado por la impunidad israelí.
Destacó que la comunidad internacional ha fallado en detener la
crisis, exigiendo acciones inmediatas y concretas para frenar el
genocidio, subrayando que las palabras son insuficientes ante la
brutalidad israelí.
Intervención de Jaime Hermida
Vicepresidente del Comité del Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino
Debate sobre la situación en Oriente Medio, incluida Palestina
Nueva York, 23 de julio de 2025
Señor presidente,
Distinguidos miembros del Consejo de Seguridad,
Excelencias,
Señoras y señores,
Felicitamos a Pakistán por su liderazgo en el consejo y a su
excelencia el Sr. Mohammad Ishaq Dar, viceprimer ministro y ministro de
Relaciones Exteriores, por convocar esta reunión. Agradecemos la
exposición informativa del Subsecretario General Khaled Khiari.
Hoy en día, 655 días de implacable matanza han devastado la Franja
de Gaza. Desde que Israel rompió el cese el fuego el 18 de marzo de
2025, Gaza se ha sumido aún más en una catástrofe de proporciones
inimaginables. El renovado asalto militar, junto con el bloqueo
reimpuesto que ya supera los 100 días, ha devastado las ya frágiles
condiciones humanitarias, que ahora se deterioran más rápidamente que en
cualquier otro momento de los últimos 20 meses. El sufrimiento que se
desarrolla ante nuestros ojos es más que una simple emergencia
humanitaria. Se ha convertido en nuestra prueba de fuego moral, y
estamos fallando.
La denominada Fundación Humanitaria de Gaza, presentada el 27 de
mayo, sustituyó 400 puntos de ayuda gestionados por la ONU por solo
cuatro emplazamientos militarizados. Estos se han convertido en zonas de
muerte. Casi 1000 palestinos han muerto y al menos 5000 han resultado
heridos al intentar acceder a alimentos y ayuda humanitaria. Se está
disparando a personas hambrientas en zonas superpobladas donde no hay
seguridad, ni refugio, ni nada que quede de la dignidad humana.
Esto no es ayuda humanitaria, sino un infligir deliberado y
calculado de sufrimiento, en violación del derecho internacional y de la
resolución 2735 de las Naciones Unidas. La continua, implacable y
desproporcionada operación militar de Israel en Gaza ha causado la
muerte de más de 58 000 palestinos y heridas a 140 000, la mayoría de
los cuales son niños, mujeres y otros civiles vulnerables, un número
asombroso que no refleja estadísticas, sino vidas, familias enteras y
futuros borrados.
Instamos, una vez más, al Consejo de Seguridad a que escuche los
gritos de un pueblo indefenso y actúe ante la profunda preocupación de
la comunidad internacional. Debe condenar los ataques de Israel contra
civiles desplazados y personas que buscan alimentos, y exigir un acceso
completo, seguro y sostenido a la ayuda para las personas a las que se
les ha negado durante mucho tiempo lo básico para vivir. Con creciente
alarma, muchos Estados miembros y organizaciones humanitarias rechazan
ahora la denominada Fundación Humanitaria de Gaza por considerarla
peligrosa e ineficaz, y piden en su lugar el retorno al sistema fiable
liderado por las Naciones Unidas.
El ataque militar israelí del 9 de julio contra seis niños
palestinos que iban a buscar agua en Nuseirat se produjo pocos días
después de que el país fuera incluido oficialmente en el informe del
Secretario General sobre los niños y los conflictos armados (CAAC) de
junio de 2025 por graves violaciones contra los niños. El pueblo
palestino sigue siendo objeto de ataques sistemáticos sin rendición de
cuentas, sin protección y sin acción internacional. Esto no es una
casualidad. Es impunidad, al descubierto, y debe detenerse.
Mientras tanto, en la Cisjordania ocupada, las redadas militares
israelíes, la violencia de los colonos y las demoliciones sistemáticas
han desplazado a comunidades enteras, especialmente en los campos de
refugiados y en el valle del Jordán. Hasta el 9 de julio, 958 palestinos
han sido asesinados. No se trata de incidentes aislados, sino de una
campaña sistemática para expulsar a los palestinos de sus tierras y
afianzar esta ocupación ilegal y sus planes de anexión.
También condenamos el plan de Israel de trasladar por la fuerza a
cientos de miles de palestinos de Gaza a las llamadas «ciudades
humanitarias» bajo su control, que son, de facto, «campos de
concentración» masivos, tal y como han advertido el Comisionado General
de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en
Oriente Medio (UNRWA) y otras personas, entre ellas un antiguo líder
israelí. Este último desplazamiento forzoso hacia Rafah niega a los
palestinos sus derechos, su dignidad y cualquier futuro en su patria. No
se trata de medidas de seguridad, sino de una estrategia de ingeniería
demográfica que condenamos categóricamente. El Consejo de Seguridad no
puede seguir guardando silencio y siendo cómplice de un desplazamiento
forzoso a tan gran escala. Las acciones de Israel deben detenerse y
revertirse de inmediato.
El Comité acoge con satisfacción el informe de junio de 2025 de la
Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los
derechos humanos en el territorio palestino, que documenta la
complicidad corporativa e institucional en el mantenimiento de la
ocupación. Sin embargo, un año después de la decisión de la Corte
Internacional de Justicia de julio de 2024, que consideró ilegal la
ocupación israelí, la inacción del Consejo de Seguridad sigue siendo un
grave fracaso moral, que permite la impunidad de Israel mientras
aumentan las muertes, se agrava la crisis humanitaria y Gaza se acerca a
la ruina total.
Además, el Comité expresa su profunda preocupación por la reciente
decisión del Gobierno de los Estados Unidos de América de imponer
medidas punitivas contra la Relatora Especial de las Naciones Unidas
sobre la situación de los derechos humanos en el territorio palestino
ocupado desde 1967, la Sra. Francesca Albanese. Subrayamos la necesidad
de que la Sra. Albanese pueda desempeñar su mandato crítico con
libertad, independencia y sin temor a represalias.
Distinguidos delegados,
Es hora de actuar. Instamos al Consejo a que haga lo que exige la
comunidad internacional: un cese el fuego permanente y supervisado
internacionalmente en el territorio palestino ocupado, incluida Gaza;
Israel debe levantar el bloqueo de Gaza y restablecer las operaciones
humanitarias plenas y seguras de las Naciones Unidas, incluida la UNRWA,
que mantiene la mayor capacidad de todas las agencias de la ONU sobre
el terreno y sigue siendo indispensable para el bienestar de la
comunidad de refugiados palestinos y como presencia estabilizadora en la
región. El sistema de ayuda militarizado en Gaza debe ser desmantelado.
Israel debe poner fin a todas las formas de desplazamientos forzados y
garantizar el derecho al retorno de quienes han sido desarraigados de
sus tierras natales.
La Asamblea General, mediante la resolución ES-10/24, ha dejado
clara su postura. La ocupación ilegal de Israel debe terminar. A menos
de tres meses para que se aplique la resolución, instamos a Israel a que
ponga fin de inmediato a todas las medidas ilegales que afianzan el
control y suponen un riesgo de anexión permanente del territorio
palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, lo que incluye el cese
total de todas las actividades de asentamiento y el terrorismo y la
invasión de las comunidades palestinas por parte de los colonos. El
debate de hoy en el Consejo de Seguridad ofrece una oportunidad crucial
para reafirmar el compromiso mundial de poner fin a la ocupación y
garantizar la rendición de cuentas.
Felicitamos a los copresidentes, Arabia Saudita y Francia, por su
liderazgo rápido y reflexivo al reprogramar la reanudación de la
Conferencia de Alto Nivel sobre la Aplicación de la Solución de Dos
Estados para los días 28 a 30 de julio de 2025. Dado que persisten las
violaciones contra los palestinos, el Consejo de Seguridad debe
aprovechar este impulso para adoptar medidas inmediatas coordinadas,
urgentes, unificadas y concretas para poner fin a la ofensiva militar y
la ocupación de Israel, y garantizar una paz justa que asegure los
derechos del pueblo palestino, incluido el derecho a la libre
determinación y la independencia del Estado de Palestina. También
instamos al Consejo de Seguridad a que se alinee con el amplio consenso
expresado por la Asamblea General y recomiende la admisión del Estado de
Palestina como miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas.
La aniquilación sistemática del pueblo palestino, la anexión de sus
tierras y la destrucción de su futuro se están acelerando. La comunidad
internacional debe actuar con decisión y sin demora. Debemos responder
con medidas significativas y coordinadas.
El derecho del pueblo palestino a la libre determinación y la
independencia del Estado de Palestina, con Jerusalén Oriental como
capital, deben hacerse realidad sin más demora, de conformidad con el
derecho internacional y las resoluciones pertinentes de las Naciones
Unidas.
Gracias.